La invisibilidad como superpoder
En un evento así, si sacas una cámara enorme, la gente posa o se aparta. Rompes la magia. Aquí es donde la Ricoh GR IV brilló como nunca.

Más que técnica, es instinto
Ver a los asistentes soltarse, perder el miedo a acercarse a la gente y buscar ángulos imposibles fue lo mejor del día. En la fotografía de calle (y más en eventos tradicionales como el Corpus), tienes que fluir con la gente. Si vas rígido, no ves la foto.
El equipo no hace al fotógrafo, pero le quita frenos
La cámara no te va a dar la visión, esa la tienes que entrenar. Pero llevar una herramienta que responde en milisegundos y que no asusta a tu sujeto, te quita los frenos mentales. Ayer, en Huelva, no hubo frenos. Solo pura fotografía documental.
























